Preguntas y criterios para evaluar la gestión municipal tomando como referencia las políticas públicas (específicamente cultural).
1) Me gustaría referirme a los criterios que tenemos para analizar una política pública llevada adelante por un gobierno y específicamente hacer un ejercicio en el cual puedan, queridos lectores, utilizarlo para evaluar la política pública (específicamente cultural) llevada adelante por este municipio.
El lector tiene que tener en cuenta que hay algunos impedimentos para realizar una evaluación seria de éste gobierno departamental. En primer lugar, asistimos a una “personalización” y “mediatización” de la gestión de gobierno que ayudaría a entender los resultados electorales del pasado domingo.
La “personalización” impide evaluar gestiones de gobierno ya que las críticas tenderán hacia la persona y no a la gestión. La “mediatización” llevada adelante por los diferentes órganos de propaganda y no de información de la IMRN que se reproducen en los medios de comunicación también es un impedimento para conocer la realidad departamental.
La pertinencia de este análisis es necesaria porque estamos en tiempos en que los diferentes líderes políticos intentan evaluar las gestiones de gobierno (a nivel departamental o nacional). Muchas veces, los criterios que se utilizan no son claros y se termina, desde el punto de vista periodístico, pasándole la mano al político sin hacer preguntas relevantes que permitan que la ciudadanía tenga herramientas para evaluar una política pública exitosa o que disfrute del fracaso.
El ejercicio que haremos ayudará a descubrir mejores preguntas por parte del periodismo y conquistar mejores respuestas de los políticos.
2) Sobre el presupuesto de un área específica (por ejemplo la Dirección de Cultura): ¿cómo se reparte?, ¿hacia dónde está orientado?, ¿a qué se le da prioridad?, ¿cuánto es el presupuesto?, ¿qué criterios se utilizan para la distribución del gasto?, ¿cuánto se gastó?, ¿quién decidió cómo y en que se gastó? (medio millón de pesos en el carnaval 2009), ¿cuánto gasto ocupa la burocracia?
El silencio ha sido ensordecedor cuando preguntamos desde el programa “la cueva” sobre el presupuesto en otras áreas municipales.
¿Cómo ha sido la relación entre la Dirección de Cultura de la IMRN (Intendencia Municipal de Río Negro) y la Dirección Nacional de Cultura? ¿Qué concepción de cultura se tiene en el departamento? ¿Qué lugar ocupa la cultura en el desarrollo del departamento? ¿Qué lugar ocupa el carnaval en la cultura de este gobierno municipal? ¿Qué lugar ocupan las murgas, el candombe, el jazz, la comparsa de música brasilera, los artistas populares, los escritores, las bibliotecas, el cine, el teatro, los museos, los artistas plásticos, la reciente organización de músicos independientes, los programas de radio locales y medios alternativos que incentivan el desarrollo cultural; etc.?
¿Existe elaboración, planificación y evaluación de las políticas públicas de este municipio en esta u otra área? ¿Puede existir una buena gestión sin estas exigencias? Preguntas que quedaran como aporte para el debate político cultural el día que haya tratamiento sobre tablas en la junta departamental.
Una planificación puede implicar estudios organizados desde y hacia las instituciones barriales, logrando demandas culturales reales, rescatando todos los movimientos independientes (comparsas, murgas, artistas, etc.) y su consecuente documentación (estudios micro-socio-culturales de impacto en los barrios, documentales, entrevistas, publicaciones, creación de verdaderos medios independientes como las radios comunitarias, etc.).
3) Las políticas públicas, por lo general, son respuestas del sistema político inducidas por su medio ambiente. Las demandas deben ser transformadas en decisiones.
Entonces, un sistema político tiene que tener las orejas bien limpias y los ojos grandes para escuchar al pueblo y para percibir los problemas que tiene. Dependerá del color del gobierno cuáles problemas serán importantes y cuáles no.
Recuerdo, en este sentido, que hace poco tiempo en “la cueva” un edil oficialista señaló que “es más importante tapar un pozo de la calle que resolver los problemas culturales”.
En segundo lugar, repaso y analizo también la visión que se tuvo para evaluar la política cultural por parte del intendente en el foro público, desarrollado el año pasado, donde la cultura es sinónimo de espectáculo.
Respecto al primer comentario queremos decir lo siguiente: hoy nos damos cuenta (los más críticos) que no hemos generado desarrollo humano sino crecimiento económico en este período de gobierno, por lo tanto, habrá aumentado el consumo de bienes materiales como dice el intendente “el aumento del parque automotriz” pero las necesidades humanas y espirituales del pueblo han sido olvidadas ya que se considera que la felicidad pasa por el consumo de bienes materiales innecesarios.
Debemos aprender qué es lo necesario y qué es lo accesorio para nuestro pueblo, debemos cambiar la manera de satisfacer las necesidades, ¿es necesario o accesorio mejorar la cultura sabiendo que se mejora el entendimiento, la comunicación, la participación, que se integra socialmente teniendo en cuenta la fragmentación actual?, hay que señalarle al intendente que también existe pobreza de entendimiento, pobreza en la comunicación, pobreza en la participación de la sociedad civil.
Intentamos problematizar y discutir las visiones reduccionistas, economicistas y excluyentes de la política que no comprenden sobre la importancia de los proyectos culturales que permiten lograr un mejor entendimiento e integración social con la finalidad de evitar que los jóvenes anden a los botellazos en la rambla un 24 de diciembre, que “los vecinos” le tiren piedras a una cuerda de tambores, que no se sigan resolviendo las diferencias a cuchillazos en algunos barrios de nuestra ciudad, etc.
Exigimos una visión mas compleja e integral sobre el desarrollo del departamento a nivele económico, social y cultural.
4) Respecto al segundo comentario; para esta gestión municipal el espectáculo “Yo canto” representa uno de sus grandes logros. Este espectáculo (sinónimo de cultura en nuestro departamento) desarrolló una estrategia comunicativa y de gasto en la promoción del producto que generó en la opinión pública una evaluación exitosa de la gestión.
El criterio del éxito de una gestión de gobierno es muchas veces una buena comunicación aunque la gestión, en otros sentidos, haya resultado un fracaso (vean las apariciones constantes del Intendente en los medios de prensa y su relación electoral, actos masivos, espectáculos religiosos, culturales, deportivos, los “150 años”); también puede ocurrir lo contrario, es decir, que sin una buena comunicación y con una gestión exitosa, la evaluación puede haber sido un fracaso.
Depende de los criterios, pero también de la comunicación y de la publicidad (que no es lo mismo que información) el éxito o fracaso de una política pública o de una gestión de gobierno. Asistimos a una “personalización” de la gestión de gobierno departamental.
5) Muchos jóvenes no encuentran en los partidos políticos, a nivel departamental, una identificación que les permita acercarse, militar y participar, porque han cambiado las maneras en que los jóvenes se relacionan con la política y para la salud de los partidos políticos, se deben ensanchar los espacios de participación de la sociedad civil sin temor a perder su poder. Este tendrá que ser un tema de debate permanente para los próximos años en nuestro departamento, de lo contrario, sería bueno para su potencia incorporar algunas demandas sociales y culturales novedosas a sus programas de gobierno que representen a nuevos actores sociales y culturales del medio con preocupaciones especificas de a nivel desempleo, construcción de viviendas, facilidades para llegar a tener una educación secundaria, terciaria o técnica, espacios de participación e integración social y cultural, radios comunitarias, jóvenes rurales, embarazo adolescente, familias monoparentales, debate sobre el consumo excesivo de drogas; etc.
Si el sistema político no escucha y no comprende esas demandas, estamos hablando de algunos problemas de representatividad, fenómeno que se soluciona con una mayor participación de la sociedad civil con el objetivo de abordar los problemas del departamento con mayor creatividad, con más de una visón sobre el tema, tratando de complementarse en el trabajo, rompiendo con una de las características sociales y culturales por excelencia del Uruguay que es la pasividad de la sociedad civil, la “razón arrogante” de las divisas, el conservadurismo moral y la envidia generacional, etc.
6) Según un informe periodístico cultural realizado por un matutino de la capital del país algunos gestores culturales señalan que toda gestión debe analizarse desde tres puntos de vista:
A.1) El primero consiste en la orientación que se le otorga al gasto (El país digital, sábado 6 de septiembre de 2008. Informe: “La esquina cultural”)
En este sentido me pregunto por qué no se le dio dinero para la amplificación al espectáculo “La cueva en vivo” (2008) y sí se le dio a otros eventos.
¿Por qué se están privatizando las actividades populares, la cultura popular del departamento y se la dejó a una lógica empresarial donde importan los resultados económicos que da el carnaval y no la experiencia artística en sí? El carnaval debería ser más valorado por la Intendencia, sabiendo que estamos en un departamento donde se producen las mejores murgas del interior y donde son alrededor de 3000 personas las que mueve un concurso de murgas en una final. Básicamente, ¿hacia qué sector cultural está dirigido el gasto?
A.2) Otro criterio es la territorialización de la cultura, ¿debe ceñirse a espacios determinados, es decir, centrarla en cierta geografía o debe descentralizarse a todos los barrios? Algo que debe hacerse con los espectáculos es descentralizarlos del Teatro de Verano y llevarlos a otros lugares, a los barrios, integrando socialmente y culturalmente, recuperando el espacio público, recuperar las plazas públicas, los clubes deportivos y sociales, etc., como lugares de encuentro y convivencia.
Esto es fundamental para organizar políticamente la comunidad: la recuperación de su sentido. Gobernar y combatir el miedo, la inseguridad y la desconfianza entre los vecinos que nos dejó la dictadura y nos deja la subjetividad capitalista neoliberal al encerrarnos en nuestras casas o en nuestros monitores. De lo contrario vamos a considerar “sospechoso” a cualquiera que camine por las calles tristes, solitarias y oscuras de esta ciudad.
Hacernos más solidarios, compartir, enredarse, comunicarse. Los problemas culturales explican los temas que hoy están en la agenda de los medios de comunicación locales: inseguridad pública, problemas con el consumo excesivo de drogas, problemas en el tránsito, etc.
Un ejemplo a discutir y tratar de rescatar es el tablado de barrio, mejorarlo estructuralmente, organizar los movimientos con los vecinos y brindar espectáculos, que en vez de tender a la desaparición, se vean incrementados en su calidad.
B) El segundo criterio de evaluación apunta a la eficacia de la gestión: logros obtenidos en correspondencia a las promesas. (El país digital, sábado 6 de septiembre de 2008, Informe: “La esquina cultural”).
C) El tercer criterio reside en la importancia de la cuantificación de la gestión, es decir, de la construcción de indicadores que permitan analizar, evaluar y mejorar lo que se ha hecho. Los criterios cuantitativos suelen complementarse con análisis cualitativos para construir una estimación más afinada de la gestión. Un ejemplo puede ser el número de participantes, dato cuantitativo, y su grado de satisfacción o recuerdo de la actividad que se trate, que es un dato cualitativo. (El país digital, sábado 6 de septiembre de 2008, Informe: “La esquina cultural”)
Finalmente quería terminar con unas palabras de Hugo Achurar (Director Nacional de Cultura): “lamentablemente, no existe, no ha sido inventado todavía un cultómetro para que los individuos o las sociedades se apliquen y midan científicamente cuán cultos son, la cultura no se mide. Tan culto es quien no ha leído un libro en toda su vida, quien no sabe quién es Joaquín Torres García, quien no ha asistido nunca a un recital de La Vela Puerca como aquel que lee libros todo el tiempo, escucha música clásica o es miembro de una cuerda de tambores. La cultura es otra cosa…
Entonces, se me dirá, ¿cuál es la diferencia entre una persona culta y un ignorante o acaso no hay? La diferencia entre cultura e instrucción o entre cultura e ignorancia no es posible establecerla entre culturas diferentes. Toda persona puede ser “culta” en el sentido de conocedora o instruida en un determinado universo cultural y a la vez ser profunda y totalmente ignorante en otro”.
*Director Nacional de Cultura.